Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Comer arena antes que hacer vileza.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Paga para que te acrediten.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Hay que sufrir para merecer.
Dios tarda, pero no olvida.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Cada hombre deja sus huellas.
Es más seguro ser temido que ser amado
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Quien nada pide, nada recibe.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Dios consiente, pero no siempre.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Aquel que guarda siempre tiene.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Entre salud y dinero, salud primero.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.