La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Mucho ayuda el que no estorba.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Haz bien y no acates a quien.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Hacer favores, empollar traidores.
Bandera vieja, honra capitán.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Dos no discuten si uno no quiere.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Freídle un huevo, que dos merece.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Ignora al ignorante.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Esposa prudente es don de Dios.
El hombre apercibido medio combatido.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Casa ordenada, casa salvada.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Bien guardar no es poco ganar.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
La más cauta es tenida por más casta.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Fiate de Dios y no corras.
Quien desprecia, comprar quiere.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.