Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
El mirón, ¡chitón!.
Tarea que agrada, presto se acaba.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Roer siempre el mismo hueso
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
No hables por boca ajena.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
La confianza da asco
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Donde pan comes migas quedan.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.