Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Amor de asno, coz y bocado.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Lo que dejes para después, para después se queda.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Dulce y vino, borracho fino.
Frijoles con coles, pedos a montones.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
De Jaén, o fuleros o malajes.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Lo estancado se pudre.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Agua estancada no mueve molino.
La primera señora, la segunda escoba.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
La respuesta más rápida es la acción.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
No está bien el fuego junto a las estopas.
A chica boca, chica sopa.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Después del relámpago viene el trueno.
Tarde piaste pajarito.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
La soga, tras el caldero.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Salvarse por los pelos.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Pajaro que comió, voló.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.