No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.
Frijoles con coles, pedos a montones.
Pecado callado, medio perdonado.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Hablar a calzón "quitao".
A fuerza de villano, hierro en mano.
Sacar las castañas del fuego.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
El que fía, o pierde o porfía.
El que pestañea pierde.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Brilla por su ausencia.
Cual más, cual menos, toda la lana es pelos.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
¿Qué es la vejez?. Estornudar, toser y preguntar qué hora es.
A gran salto, gran quebranto.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Quien da el consejo, da el tostón.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Por pedir, nada se pierde.
El gozo en el pozo.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
La primera señora, la segunda escoba.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
A bloque, la casa en roque.
A un fresco, un cuesco.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
El que las sabe, las tañe.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea