Poco dinero, poco sermón.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
A confesión de parte relevo de prueba.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
El que apura su vida, apura su muerte.
Muerto al agua, borrasca segura.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Las palabras no cuestan plata.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
La sierra, con nieve es buena.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Más perdido que un moco en una oreja.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Al perro flaco no le faltan pulgas.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Fue a por agua y salió escalado.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Valgan las llenas, por las vacías.
Hablar por la boca del ganso.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
A cualquier cosa llaman rosa.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Matar dos pájaros con una piedra.