Sea, que el tiñoso por pez venga.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
De lo bendito, poquito.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
El hablar es plata y el callar es oro.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Rana en el fondo del pozo.
A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
De tal jarro, tal tepalcate.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Jarro de cristal o de metal o de plata, no refresca el agua; el mejor jarro, es el de barro.
Hacer de una pulga un elefante.
Alabar y callar para medrar.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
El que no mira, suspira.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
Gota a gota, la mar se agota.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Escucha el silencio... que habla.
Mucho tocado y poco lixo.
A secreto agravio, secreta venganza.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Despistado como perro en cancha de bochas.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Fue a por agua y salió escalado.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Serio como perro en bote.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
La leña verde, mal se enciende.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Fingir ruido por venir a partido.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.