Estornudos y frailes, salen a pares.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Buena barba, de todos es honrada.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
A cada rey su trono.
Cosa muy querida, presto perdida.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Para saber, has de leer.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Consejos vendo y para mí no tengo.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Riqueza vieja es la nobleza.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
La falta de competencia, produce ineficiencia.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
El que poco tiene a poco aspira.
Se heredan dinero y deudas
Carne a carne, amor se hace.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Abrojos, abren ojos.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Mallorquina, puta fina
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Dar gusto da gusto.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Muchos son los invitados, y poco los aceptados.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Lo que no cuesta no vale.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Contra la gota, ni gota.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.