Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
La justicia no corre, pero atrapa.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Lo que es bueno para todos, no es conveniente para ninguno.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Necio que calla por sabio que pasa.
Cada cual ha de llevar su carga.
¿Mirón y errarla?.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Promesa de enamorado, promesas de marinero
El que no arriesga no gana.
A calza corta, agujeta larga.
Dos no riñen si uno no quiere.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Quien hace malas, barrunta largas.
Intelecto apretado discurre que rabia.
El amor reina sin ley
Entendido y anotado.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
Dios castiga, pero no ha palo.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Dar en el clavo.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
A comida de olido, pago de sonido.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
El uso hace al maestro.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
El amor no quiere consejo.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Cerrado a cal y canto.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
El tiempo lo arregla todo
Confía en lo que ves
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
La muerte hace reflexionar.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
El que rompe, paga.