Amor nunca dice basta.
Al mal tiempo, buen paraguas.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Cortesías engendran cortesías.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
A las obras me remito.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
La guerra y riesgos masivos, tiene también incentivos.
Ese es carne de presidio.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Unos tanto y otros tan poco.
Lo que mucho se usa, poco dura.
Ahora adulador, mañana traidor.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Cada gallina a su gallinero.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Para el avaro, todo es caro.
A casa nueva, puerta vieja.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.