La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Dar tiro.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Tierra de roza y coño de moza.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Cual es el rey, tal es la ley.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Nadie busca ruido con su dinero.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Quien nada hace, nada teme.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Juez cabañero, derecho como sendero.
El que da porque le den, engañado debe ser.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Quien calla otorga
Juez que dudando condena, merece pena.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Lo que no se empieza no se acaba.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Nunca con menores, entables amores.
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Fue sin querer...queriendo.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Más vale bien amigada que mal casada.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
A caracoles picantes, vino abundante.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.