Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Llenarle la cuenca a alguien.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Palos con gusto no duelen.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Donde ajos ha, vino habrá.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Hablando nos entendemos.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El cliente siempre tiene la razón.
Llegar y besar, suerte es singular.
Juez que dudando condena, merece pena.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Llevar agua al mar.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
Pa' todo hay fetiche.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Actividad cría prosperidad.
Pan tierno, casa con empeño.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Voz del pueblo, voz de Dios.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Dar en el clavo.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.