El que se brinda se sobra.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Hacerse la boca agua.
Cabeza grande, talento chico.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Haz favores y tendrás enemigos.
Pensando en pajarito preña'o
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
La necesidad hace maestros.
Quien bien ata, bien desata.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
A Roma por todo.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Más fácil es ganar que conservar.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Jugar bien sus cartas.
Palo dado ni Dios lo quita.
Lo que abunda no daña.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Del uso viene el abuso.
Hacer la del humo.
Estar como las putas en cuaresma.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Acertar errando es suerte y no talento.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Bestia alegre, echada pace.
Lo que está por pasar pasará.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Dádivas quebrantan peñas.