Cada cosa pía por su compañía.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Mens sana in corpore insepulto.
Amigos somos, pero los peces aparte.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Hombre amañado, para todo es apañado.
No es un hombre más que otros si no hace más que otros.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Quien solo vive, solo muere.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Papel, testigo fiel.
A tal señor, tal honor.
Ausente, apenas viviente.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
De padres gatos, hijos michinos.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Con pedantes, ni un instante.
A cada paje, su ropaje.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Cazador, mentidor.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Hablando se entiende la gente.
Ni es carne, ni es pecao.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
En materia de dinero, no hay compañero.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.