Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
Barbero, o loco o parlero.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
A cada puerta, su dueña.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Hacerte amigo del juez
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Ya no soy quien solía ser.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Hombre intranquilo vale por diez.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
El que fía, o pierde o porfía.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
A fullería, cordobesías.