Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Ojo al parche.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Hacer el primo.
Tras de corneados ? Apaleados.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Caridad con trompeta, no me peta.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Ruego de Rey, mandato es.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
No hay que pedirle peras al olmo.
A cada paje, su ropaje.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Aún queda el rabo por desollar.
Tienes más cara que un saco perras.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Por pedir, nada se pierde.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
La crianza es buena los trece meses del año
Los dioses ayudan al que trabaja
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
A los locos se les da la razón.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Orden y contraorden, desorden.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
A falta de manos, buenos son los pies.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
A dos palabras tres porradas.
De pequeñico se doma al mimbre.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.