Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Buenas razones cautivan los corazones.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Asno con hambre, cardos come.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Ande o no ande, la burra grande.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Tierra de roza y coño de moza.
Cada quien, con su cada cual.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Jinca la yegua.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Gente de montaña, gente de maña.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Pan y vino y carne, a secas.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Amor de asno, coz y bocado.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Tras cada pregón, azote.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Guardas bien y no sabes para quien.
Errar es humano.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Hacer oídos de mercader.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Para pelear se necesitan dos.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Al buen sordo, pedo gordo.