Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Tan rápido como un chisme.
De mercader a ladrón, un escalón.
Dinero no falte, y trampa adelante.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Vísteme despacio que tengo prisa.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Acarrear leña para apagar un incendio.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Para pelear se necesitan dos.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Cada loco con su tema.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Socorro tardío, socorro baldío.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
El que se brinda se sobra.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
A gran pecado, gran misericordia.
La crianza es buena los trece meses del año
A cada lechón le llega su noche buena.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Bien está cada piedra en su agujero.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
¡Chínchate un ojo!
Vino y pan andar te harán.
Quien le quita un pelo a un gato, no le hace ningún maltrato.
Más vale media mierda que mierda entera.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.