Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Hacer de un camino, dos mandados.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Más se junta pidiendo que dando.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Zapatero a tus zapatos.
A este son, comen los del ron, ron.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Le dan la mano y se toma el pie.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Café cocido, café perdido.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Jinca la yegua.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
El que come aprisa, come mal.
Salir junto con pegado.
Quien prestó, perdió.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Pocos pelos, pero bien peinados.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Bueno de asar, duro de pelar.
A un bagazo, poco caso.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
No dar pie con bola.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Obra hecha, dinero espera.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Casa de esquina, para mi vecina.
Oveja que mucho bala, poco mama.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
¿Adónde irá el buey que no are?.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Dulce y vino, borracho fino.