Dulce y vino, borracho fino.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
De padres bocois hijos cubetas.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Gallo viejo con el ala mata.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Además de cornudos, apaleados.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Carga que place, bien se trae.
El que guarda, halla.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Todos los días no se le muere el burro al arriero.
Un amigo vale cien parientes
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Hacer de una pulga un elefante.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Saber dónde aprieta el zapato.
De diestro a diestro, el más presto.
Siempre que llueve, escampa.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.