A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Bendita la casa que a viejos sabe.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
La letra mata, su sentido sana.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El que no te ama, burlando te difama.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Hijos casados, trabajo doble.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Freídle un huevo, que dos merece.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Para San Antón, gallinita pon.
De comerciar a robar, poco va.
Al pino por donde vino.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Buey suelto, rey muerto.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
Me lo contó un pajarito
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Malo es callar cuando conviene hablar.
No hay mayor tontería que reñir.
El que no te conozca, que te compre.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Quien mal cae, mal yace.
Hay miles de miserias en un solo amor
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.