Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
El que no te ama, burlando te difama.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Hijos casados, trabajo doble.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
La letra mata, su sentido sana.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Una mala transacción es mejor que una buena batalla.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Freídle un huevo, que dos merece.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Para San Antón, gallinita pon.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Buey suelto, rey muerto.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Al pino por donde vino.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
De comerciar a robar, poco va.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Me lo contó un pajarito
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
No hay mayor tontería que reñir.
El que no te conozca, que te compre.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Quien mal cae, mal yace.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Hay miles de miserias en un solo amor
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.