De persona palabrera, nunca te creas.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Llagas viejas, tarde sanan.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Haz mal y guárdate.
Hacer una cosa en un avemaría.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Quien se casa, mal lo pasa.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Café cocido, café perdido.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Al que le venga el guante que se lo calce.
A escote, no hay pegote.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Codicia mala a Dios no engaña.
El amor entra por los ojos.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El que callar no puede, hablar no sabe.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Palabras sin obras, barato se venden.
Quien en ti se fía, no le engañes.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Casa de Dios, casa de tos.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".