El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Hablar con el corazón en la mano.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
La flor caída no vuelve a la planta
Ese no pega ni un timbre.
Cada necio quiere dar su consejo.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Como pecas, pagas.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Sin dudar, no hay acertar.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
De ensalada, dos bocados y dejada.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
El vicio, saca la casa de quicio.
Ante Dios, todos somos iguales.
Me traen por la calle de la amargura.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Ládreme el perro y no me muerda.
A quien le dan pan que no coma.
El que deja una herencia, deja pendencias.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
A buen sueño, no hay cama dura.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Modestia exagerada, modestia falsa.