Un suspiro es poco alivio.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
A perro viejo no hay tus tus.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Más querría servir que recibir.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Una vez al año, y ésa con daño.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Jugar y pasear solo por recrear.
A gran subida, gran caída.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Tarea que agrada, presto se acaba.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Amigo reconciliado, doble enemigo
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Amor es el verdadero precio del amor.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Al que le pique, que se rasque.
Aquí hay gato encerrado.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Calle el que dio y hable el que recibió.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
A buen comedor, quitárselo de delante.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Del mal paño nunca hay buen sayo.