Lavarse las manos, como Pilatos.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Al loco y al toro, dale corro.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Hablen cartas y callen barbas.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
No conviertas en amigo al que has vencido
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
El amor encogido en poco es tenido.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
El casado por amor vive vida con dolor.
Si voy, con lo que te doy.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Guay del malo y de su día malo.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Quien bien ata, bien desata.
Una alegría esparce cien pesares.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
No busques pan en la cama del can.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Con el castigo, el bueno se hace mejor y el malo se hace peor.
Madre ardida hace la hija tollida.
Para su madre no hay hijo feo.
Mientras hay alma, hay esperanza.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Sin puta y ladrón no hay generación.