Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
Te casaste, te entera.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Ojo al parche.
Abril, siempre fue vil.
No dar ni recibir, sin escribir.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Es de sabios cambiar de mujer.
Dame venta y te daré cuenta.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Entre amigos no hay cumplidos.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
No se hablar, y me mandas predicar.
Estás más perdido que un juey bizco.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Obra hecha, dinero espera.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
El río pasado, el santo olvidado.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
En la duda, ten la lengua muda.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Al mal amor, puñaladas.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Una buena acción es la mejor oración.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Una sola mano no aplaude.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
La confianza mata al hombre.
Mira quien eres y no por quien te tienes.