El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
El mal ajeno no cura el mío.
El que avisa no es traidor.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
A Dios rogando y con el mazo dando.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
A la hija casada sálennos yernos.
De lo que no sabes, no hables.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
A donde te duele, ahí te daré.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Poco mal y bien quejado.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Peor está que estaba.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
En vender y comprar, no hay amistad.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Alábate, burro, que nadie te alaba.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Por San Blas, el besugo atrás.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Ignora al ignorante.
Cuenta errada, no vale nada.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Al loco y al aire, darles calle.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
Dar palos de ciego.
Nadie regala nada a humo de pajas.
El que no es agradecido, no es bien nacido.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Miren quién habló, que la casa honró.
A quien presta nada le resta.