Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Al potro que le alabe otro.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Camino malo, pásalo pronto.
Amigo lejos, amigo muerto.
La gente agradecida es gente bien nacida.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Dios castiga sin dar voces.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Madre dispuesta, hija vaga.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
El mirón mirar, pero sin chistar.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
De desgraciados está el mundo lleno.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Alábate cesto, que venderte quiero.
A Dios, lo mejor.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
De bajada todos los santos ayudan
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
No es nada, que del humo llora.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Caridad y amor no quieren tambor.
El que rompe, paga.
A consejo ido, consejo venido.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Burla con daño, no cumple el año.
No hay amor sin dolor.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Le puso el dedo en la llaga.
Harto da quien da lo que tiene.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.