Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
A cada cajón, su aldabón.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Nunca cages mas de lo que comes.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Haciendo se aprende a hacer.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
A largos días, largos trabajos.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Pasará, sea lo que sea.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Tinto con jamón es buena inyección.
Por los ojos entran los antojos.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Novia sin cepas, novio con quejas.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
No hay ladrón sin encubridor.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Cuando no seas preguntado, estate callado.