La mayor ventura, menos dura.
Hijos y hogar, son la única verdad.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
A veces caza quien no amenaza.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Tener el juego trancado.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Al higo por amigo
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Una en el papo y otra en el saco.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Ojo por ojo, diente por diente.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Esto son habas contadas.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
La duda es la llave del conocimiento.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Estás entre la espada y la pared.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Educación y pesetas, educación completa.
Toda desgracia es una lección.
En cada casa, un solo amo.
La ira es locura el tiempo que dura.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Mal de locura, solo la muerte cura.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
La gloria del amante es la persona amada.
Quien busca, halla.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Costurera mala, la hebra de a vara.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
De hijos y de bienes, la casa llenes.