Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Al que da y quita le sale una jorobita.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El hombre es un animal de costumbre.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
El que quiere baile, que pague músico.
Pensando en pajarito preña'o
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Por el interés te quiero Andrés.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Estoy en un callejón sin salida.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Mal es acabarse el bien.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Comer sin vino, comer canino.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Alcanza, quien no cansa.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.