Cada cual es dueño de su miedo.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
El que da y quita, con el diablo se desquita.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Casa ordenada, casa salvada.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
El comedido sale jodido.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Más ordinario que una monja en guayos.
En amores, los que huyen son vencedores.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Por pedir, nada se pierde.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Cada cual en su corral.
El vino es la teta del viejo.
Para pelear se necesitan dos.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Casa oscura, candela cuesta.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
El que quiere baile, que pague músico.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.