Ayúdate y el cielo te ayudará.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
El mal de tonto, no tiene cura.
En la unión está la fuerza.
Estoy en un callejón sin salida.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Cabra manca, a otra daña.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
El hambre aguza el ingenio.
La envidia es carcoma de los huesos.
Domingo, domingo, día de pingo.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Donde hay obras, hay sobras.
El que no se consuela es por que no quiere.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Ver pecar, convida a pecar.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Ley puesta, trampa hecha.
El vino con el amigo.
Después de la resaca viene la pleamar.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Dios acude siempre.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Mal es acabarse el bien.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Esposa mojada, esposa afortunada
Barba a barba, vergüenza se cata.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
A preguiça se deu bem.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.