Insinuación de rey, como si fuera ley.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
El que mal se maneja, despacio padece.
Cabra manca, a otra daña.
Un hombre es juzgado por la compañía que lo rodea.
Bebe y ata la bota.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Ama de cura, puta segura.
Quien busca, halla.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Ver para creer.
Más ordinario que una monja en guayos.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
En amores, los que huyen son vencedores.
El que más come, menos come.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Mulas y putas siempre piensan unas.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.