Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
La alegría intensa es cosa seria
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Una en el papo y otra en el saco.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Burla pesada, en veras acaba.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Cada uno halla horma de su zapato.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
Cuentas claras conservan amistades.
Domingo, domingo, día de pingo.
Esta lloviendo sobremojado
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Esto son habas contadas.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
En la variedad está el gusto.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Parece barril sin fondo.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Estas más puesto que un calcetín.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
A largos días, largos trabajos.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Hoy no se fía, mañana sí.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Lo que abunda no daña.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Todo lo que hagas por depecho, estará mal hecho.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.