Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Si quieres tener dinero, tenlo.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Los enamorados, no ven a los lados.
Hacer la del humo.
No te metas donde salir no puedas.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
El que rompe, paga.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Tiene que pedirle permiso a un pie para mover el otro.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Lo barato cuesta caro
A fullero, fullero y medio.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Por el interés te quiero Andrés.
Amor y dolor son del mismo color.
Cada palo que aguante su vela.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
En cada tiempo, su tiento.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Como buscar una aguja en un pajar.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Casa ordenada, casa salvada.
Ojo al parche.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.