Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
Por pedir, nada se pierde.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
En casa llena el loco no se apena.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
La confianza da asco
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Le dan la mano y se toma el pie.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Si vas al médico, es que estás enfermo.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Serio como perro en bote.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Beso, queso y vino espeso.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Estar armado hasta los dientes
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
Tu hablar te hace presente.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Más vale un voluntario que cien forzosos.
Con putas y bretones pocas razones.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.