Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
La falta de progreso significa retroceso.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
A palabra necias, oídos sordos.
A la vejez aladares de pez.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
Un suspiro es poco alivio.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Ayúdate y te ayudaré.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Parto malo, e hija en cabo.
Interés, cuánto vales.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Donde mores no enamores.
Casa de muchos, casa de sucios.
A grandes cautelas, otras mayores.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Llevar adarga para viivir vida larga.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El cebo oculta el anzuelo.
El papel que se rompa él.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Entre más apuro menos prisa.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Moza reidora, o puta o habladora.
El que se queja, sus males aleja.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Cada cual mire por su cuchar.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Ladran, pues cabalgo.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
El comer, es maestro del beber.
Amor nunca dice basta.