Cada cual mire por su cuchar.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
La soledad no trae felicidad.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Hacer de toda hierba un fardo.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Mal se caza con perros desganados.
A la vejez aladares de pez.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Abogacía, que una boga y otra cía.
El papel que se rompa él.
Entre más viejo más pendejo.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Ayúdate y te ayudaré.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A dineros dados, brazos quebrados.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Variedad es causa de amenidad.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
El interés mata la amistad
Regla y compás, cuanto más, más.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Parto malo, e hija en cabo.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Por lo que uno tira, otro suspira.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
A diente cogen la liebre.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.