Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Está comiendo zacate el burro.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Yantar sin vino, convite canino.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Del ahorro viene el logro.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Mal suena el Don sin el din.
El ojo del amo engorda el ganado.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
A nadie le amarga un dulce.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Ajo hervido, ajo perdido.
El corazón nunca es engañador.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Con dinero baila el perro.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
A quien habló, Dios le oyó.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
También de alegría se puede morir
Hay que poner remedio a tiempo.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
En pedregal no siembres cereal.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Después de que baile bien aunque sea fea.