Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Oveja chiquita siempre es corderita.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Piedra que rueda, no crea moho.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Quien siempre adula se quema las mangas
El que mucho ofrece, poco da.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
El mandar no tiene par.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
A buen amo, mejor criado.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Toda demasía enfada y hastía.
Buena vida, padre y madre olvida.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Mucho ruido y pozas nueces.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Culo veo, culo quiero.
Gallo que mucho canta....no cria manteca.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
La muerte todo lo ataja.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Dinero de canto, se va rodando.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Fue a un concurso de tontos y lo perdió por tonto.
Ese huevito quiere sal
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
Para una vez que se bañó, hasta el culo se le vio.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Date a deseo y olerás a poleo.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Rascar y comer comienzo ha menester.
A quien no habla, no le oye Dios.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Irse con la soga entre los cachos.
A su tiempo se cogen las uvas.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.