Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Mal mascado y bien remojado.
Obra acabada, maestro al pozo.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Los pastores descuidados preparan muchos banquetes al lobo.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Es de sabios, cambiar de opinión.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
La reputación dura más que la vida.
Amar y saber, todo no puede ser.
Moza reidora, o puta o habladora.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
El perro que mucho lame, chupa sangre.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Ganado suelto bien retoza.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Hijo solo, hijo bobo.
A perro macho lo capan una sola vez
El que quiera comer la nuez tiene que romper la cáscara.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
Hortelano tonto, patata gorda.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.