De ausente a muerto, no va un dedo.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Deja al menos un huevo en el nido
Mujer muerte, siete a la puerta.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Palo de madera dura aguanta la rajadura.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Donde buenamente quepa, plantador planta una cepa.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Si tengo trompo no tengo cuerda; si tengo cuerda no tengo trompo.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Nada con nada, total nada.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Lo que fuere sonará.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
Nadie da duros a cuatro pesetas.
El jumento para la arada es malo; para la carga es bueno.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Beso, queso y vino espeso.
Más vale loco que necio.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Ruéganla que se pea, y cágase.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Piedra que rueda, no crea moho.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.