Abusar es mal usar.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Belleza sin bondad es como un vino picado
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Casado, pero no capado.
A causa perdida, mucha palabrería.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Escatimar y dar a putas.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Al engaño, con engaño.
Cuando la vela azota al palo, malo.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Hacer buenas (o malas) migas.
Del mal, el menos.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
A falta vieja, vergüenza nueva.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
Buena mula, mala bestia.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
El malo siempre piensa engaño.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Ladran, pues cabalgo.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Dios no espera año para castigar.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Palabras melosas, siempre engañosas.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.