Sin penas, todas las cosas son buenas.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
El bien se vende por onzas y el mal por arrobas.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
El que rompe, paga.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Emborrachar la perdíz
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Juez con prisa, juez que yerra.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Modestia exagerada, modestia falsa.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
A amo ruin, mozo malsín.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Virtud da la vida y el vicio la quita.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Lo prometido es deuda.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Olvidar una deuda no la paga.
El placer es víspera del pesar.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Cada altar tiene su cruz.
La avaricia rompe el saco.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Cada malo tiene su peor.
Una espina en el ojo.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.