Menos perro, menos pulgas.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Con quien tengas trato no tengas contrato.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Amor es el verdadero precio del amor.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
La esperanza es la última en morir.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Gente de navaja, poco trabaja.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
¿Queres dormir al sueño?
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Puerta de villa, puerta de vida.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Secreto a voces.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Mala yerba, mucho crece.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Parejo como las calles de León.
Amores y dolores quitan el sueño.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Campo abandonado, fuego proclamado.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Un mal con un bien se apaga.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Antes de hablar, pensar.
Abogacía, que una boga y otra cía.