Haz el bien y olvídalo.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
A fin de año, remienda tu paño.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Fue sin querer...queriendo.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Matar dos pájaros de un tiro.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Quien virtudes siembra, fama siega.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Tanto ganado, tanto gastado.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
El que no chilla, no mama.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Moza que mucho va a la plaza, alguna vez se embaraza.
El que poco pide, poco merece.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
De boca para fuera.
La pisada del amo, el mejor abono.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Santo Tomé, ver y creer.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Cantando se van las penas.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Tripas llevan piernas.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Más vale algo que nada.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.