La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
A malos ratos, buenos tragos.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
El que quiere baile, que pague músico.
O todos moros o todos cristianos.
Cada palo que aguante su vela.
Donde hay querer, todo se hace bien.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Madurar viche.
La pasión embellece lo feo
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Muchos hijos, riqueza do pobre.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Hasta el final nadie es dichoso.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Tal padre, tal hijo.
Limpio de polvo y paja.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Bendita la casa que a viejos sabe.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Matar dos pájaros con una piedra.
Ojo por ojo, diente por diente.
No saber una jota.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Pescador que pesca un pez, pescador es.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.