Más vale que sobre que no que falte.
Idos y muertos, olvidados presto.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Más vale tarde que nunca.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El hombre apercibido medio combatido.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
En casa llena el loco no se apena.
Todo mi gozo en un pozo.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Moza franca, bien juega el anca.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
A la de tres va la vencida.
Buen comedor, buen dormidor.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Por San Blas, una hora más.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Hay quien no ve su camino.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
No hay que pedirle peras al olmo.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.