A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Joya es la fama para bien guardarla.
Pueblo chico infierno grande.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Cada oveja con su pareja.
A creer se va a la iglesia.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Amor forastero, amor pasajero.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
El buey pace donde yace.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
A la pereza persigue la pobreza.
A Dios, lo mejor.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
El hogar del Ingles es su castillo.
Amor de dos, amor de Dios.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Pies fríos, corazón caliente.
Pagan justos por pecadores.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
A la puta, el hijo la saca de duda.