Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Marido muerto, otro al puesto.
Dios castiga sin palo ni piedra
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Domingo, domingo, día de pingo.
Músico pagado no hace buen son.
El diablo es puerco.
Los hombres son mejores que su teología
Oveja chiquita siempre es corderita.
Tras cada pregón, azote.
Quien da el consejo, da el tostón.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Por el becerro se amansa la vaca
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
Casa y potro, que lo haga otro.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Arma de Dios es Cristo.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
A gran arroyo, pasar postrero.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Dios castiga sin piedra ni palo.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Pobre pero honrado.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
El mejor suegro, vestido de negro.
Casarás y amansarás.
Hombre avisado, medio salvado
Más ordinario que una monja en guayos.